Después del verano, es muy frecuente que nos hayan aparecido en el rostro y otras partes del cuerpo (escote, cuello, manos) unas pequeñas manchas de coloración más oscura. Estas manchas de hiperpigmentación se deben a una exposición al sol sin la adecuada protección, bien porque se nos haya olvidado ponernos el fotoprotector, o bien porque no lo hayamos renovado cada dos horas, especialmente después del baño.
Existen otras causas que también pueden provocar la aparición de este tipo de manchas: el embarazo, la menopausia o diversos tratamientos farmacológicos (antiinflamatorios, antidepresivos, antihipertensivos, anticonceptivos orales).
