Una de las patologías más frecuentes con las que nos encontramos en verano son los ojos irritados de la piscina. Muchos de vosotros venís con los ojos rojos e irritados, también vuestros niños, a pedirnos que qué os podemos dar.
Lo más importante es que sepamos a qué es debido esa irritación:
-¿piscina? ¿Había mucho cloro en el agua?
-¿exposición al sol sin gafas de sol?
-¿mucho tiempo delante del ordenador?
En la mayoría de casos, suele tratarse de una sintomatología menor y en un plazo de 24 horas está solventado, en caso de superación, dolor en el ojo o de fiebre, es conveniente acudir al médico.
